Existe en Amsterdam, Holanda, un lugar en donde se respira un claro ambiente argentino: Restaurant Tango.

En dicho establecimiento se escuchan viejas y nuevas melodías tangueras degustando un buen Cabernet o quizás un Malbec. Mientras tanto se va cocinando lentamente el "asado criollo" preparado por expertos cocineros argentinos.

En su local se puede apreciar y comprar souvenirs argentinos que se encuentran a disposición del cliente: mates, bombillas, yerba mate, dulce de leche, etc.

Restaurant Tango recibió este nombre en un evidente homenaje a la música que representa el sentir de todo argentino: el Tango. Por esta casa pasaron muchos argentinos famosos. A lo largo de sus años de existencia lo visitaron grandes tangueros como Pugliese, Astor Piazzola, Susana Rinaldi, Adriana Varela, Omar Mollo, Juan Carlos Tajes, Raúl Lavie entre otros.

Historia del tango

Se considera que el tango comenzó a difundirse alrededor de 1880. Este estilo de música es una mezcla de rítmos provenientes de los suburbios de Buenos Aires. Combina la coreografía de la milonga, el ritmo del candombe y la línea melódica sentimental de la habanera.

El Tango nace en la ribera del Riachuelo y en los conventillos del barrio Sur. En sus comienzos solo se lo escuchaba y bailaba solamente en esa zona. Luego el Tango viajó al viejo continente y en París hizo furor, desde allí se extendió hacia el mundo. En Buenos Aires se introdujo finalmente en los salones porteños siendo aceptado por la burguesía que antes lo repudiaba.

Por entonces el mundo descubrió a Carlos Gardel "el zorzal criollo" el gran divulgador del Tango en el exterior. Así, catapultado por la fama de Gardel, de los músicos de la talla de Pugliese, Rivero, Troilo, Cadícamo y de la intensa difusión a través de la radio el Tango llegó a la cúspide del éxito. Luego Piazzola aportó al Tango los sonidos del jazz y de la música clásica. Este gran compositor argentino generó una nueva estética tanguera que provoca hasta hoy admiración en el mundo entero.